miércoles, 26 de octubre de 2011

La mar de salaos

Llevamos poco más de una semana en este país, y nos hemos dado cuenta de dos cosas:
Primera, en los próximos años puedo vaticinar sin equivocarme que ningún boliviano ganará el novel, en ninguna disciplina; es alucinante, parece que hablemos otro idioma, no nos entienden ni nosotros a ellos, ademas van a un ritmo tan cansino que es imposible de desconectar (se que dije lo mismo de los peruanos.. pero estos encima son muy agrios)
Segundo, pero no menos imoprtante, si en algo son ricos los bolivianos es en manifestaciones, ya hemos visto dos grandes, la primera la de los indígenas que caminaron durante 63 días para evitar la construcción de una carretera, y la otra la de los mineros de Potosí, la cual nos cambio el plan de viaje, ya que el pasado domingo llegamos a primera hora a esa ciudad con la idea de quedarnos un par de días, pero una vez pagamos la noche de hotel nos informaron que los mineros cerrarían la comunicación con la ciudad y no se podría ni salir ni entrar en varios días... De ahí que cambiáramos nuestros planes y nos fuéramos corriendo a Uyuni, pueblecito a unos 200 km de Potosí, en medio del desierto, y que tardamos más de 5 horas en llegar, debido al camino de cabra que comunicaba las dos urbes.

Una vez encontramos alojamiento, mi compañero de viaje (al cual le voy a sacar 15 minutos nadando en Austria) se iluminó y dijo "Por que no vamos a correr 30 minutos para estirar las piernas después de un montón de horas en bus?" y yo para no cabrearlo más, ya que aún seguía rabiando por el empate del Sevilla, accedí a correr... Menuda idea, estábamos a 3.600 metros de altura, y estábamos muertos al llegar a los 10 minutos de carrera.

Si pensábamos que este país no estaba explotado, el domingo en este pueblucho en medio de la nada, nos dimos cuenta que no era así. Es el punto de partida de diferentes excursiones a la zona más bonita de Bolivia.
Contratamos un tour de 3 días, el cual compartimos con 3 franceses y 1 brasileño muy majos, la comunicación fue complicada al principio pero una vez que pasaron las horas se hizo más sencillo. Las noches las pasamos en dos refugios bastante curiosos, el primero era un hotel de sal, todo estaba fabricado con este material, las mesas, sillas, camas... dormimos muy bien; pero la segunda noche pernoctamos en medio de un desierto, a una temperatura de -10º, y evidentemente sin calefacción, solamente con una manta, yo me metí en la cama con gorro, jersey y buff (la braga del cuello) y no conseguí dormir nada, pero Raúl durmió como un lirón.
Lo menos bueno ha sido el guía, que es curioso que con la sal que había alrededor nuestro durante todos los días fuera tan soso...
Quitando esto ultimo, la excursión es muy recomendable, vimos una laguna roja, otra blanca, desierto, un salar inmenso, aguas termales, piedras espectaculares, volcanes nevados... Y todo esto entre 3.500 y 5.000 metros. Pero lo que más nos sorprendió son las fotos que la gente se hace en el salar, todo el mundo sin excepción hacían montajes de los más variopintos, incluido nosotros.

Bueno, ya hemos llegado de la excursión y nos vamos a cenar en breve para meternos en la cama antes de las 9, estamos muertos de madrugar y de ir en un "4x4" 3 días. La proxima entrada la escribirá mi coleguita des de probablemente Potosí, que es donde vamos mañana.

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